Qué es exactamente un satélite

Un satélite es cualquier objeto que orbita otro objeto más grande siguiendo una trayectoria estable bajo la influencia de la gravedad. Los satélites naturales existen desde el inicio del sistema solar: la Luna es el satélite natural de la Tierra; las lunas de Júpiter son satélites naturales de Júpiter.

Un satélite artificial es cualquier objeto fabricado por el ser humano que se ha puesto intencionalmente en órbita. El primero fue el Sputnik soviético en 1957. Hoy hay miles.

La clave para entender por qué un satélite no "cae" de vuelta a la Tierra es la velocidad orbital. Si lanzas un objeto hacia delante lo suficientemente rápido, la curvatura de la Tierra se aleja bajo sus pies al mismo ritmo que la gravedad lo atrae hacia abajo. El resultado: cae constantemente pero nunca aterriza. Es caída libre continua alrededor de la Tierra. A 400 km de altitud, esa velocidad mínima es de unos 7,7 km/s (27.720 km/h). Para más detalle sobre la mecánica, consulta nuestra entrada sobre la órbita LEO.

Los 3 tipos por altitud: LEO, MEO y GEO

Los satélites se clasifican fundamentalmente por su altitud orbital, que determina su velocidad, período, cobertura y usos:

Tipo Altitud Período orbital Ejemplos
LEO (Órbita Baja) 200 – 2.000 km 90–120 minutos ISS, Starlink, satélites de observación, espionaje
MEO (Órbita Media) 2.000 – 35.786 km 2–24 horas GPS (20.200 km), Galileo (23.222 km), GLONASS
GEO (Órbita Geoestacionaria) 35.786 km 24 horas exactas Satélites meteorológicos (GOES, Meteosat), TV directa, telecomunicaciones

GEO es especialmente interesante: a exactamente 35.786 km, un satélite orbita la Tierra al mismo ritmo que la Tierra rota. Desde el suelo parece que está fijo en el cielo. Por eso las antenas de satélite domésticas apuntan siempre en la misma dirección — el satélite está siempre ahí. Esta órbita fue descrita teóricamente por Arthur C. Clarke en 1945, antes de que hubiera un solo satélite, razón por la que también se llama "órbita de Clarke".

Cuántos satélites hay y el problema Starlink

Según el catálogo del US Space Surveillance Network, a principios de 2026 hay aproximadamente:

El problema Starlink es real y complejo. SpaceX tiene aprobación de la FCC para hasta 42.000 satélites en su constelación Starlink, orientada a proporcionar internet de alta velocidad en todo el planeta. En 2026 ya superan los 6.000 activos, convirtiéndose en la mayor constelación de satélites de la historia.

El impacto es doble. Para los astrónomos: los trenes de satélites Starlink recién lanzados (que vuelan en formación durante semanas antes de dispersarse) contaminan las imágenes telescópicas. El observatorio europeo ESO ha calculado que en 2030, si todas las constelaciones aprobadas se despliegan, hasta un 30% de las imágenes de larga exposición estarán contaminadas por trazas de satélites.

Para el turismo espacial: la proliferación de satélites aumenta el riesgo de colisión para naves tripuladas. La ISS ya maniobra varias veces al año para evitar fragmentos catalogados. Con 42.000 Starlink más decenas de miles de otros satélites, la gestión del tráfico orbital se convierte en uno de los desafíos críticos del turismo espacial en los próximos años. El problema de la basura espacial lo explicamos en detalle.

Satélites que puedes ver a ojo desnudo

Varios satélites son perfectamente visibles desde la Tierra sin instrumentos, siempre que el cielo esté despejado y observes en los momentos adecuados (entre 30 minutos y 2 horas después del anochecer, o antes del amanecer — cuando el satélite está iluminado por el Sol pero el cielo sigue oscuro):

ISS: es el objeto más brillante del cielo después de la Luna y Venus. Brilla con una magnitud de hasta -5,9, más que cualquier estrella. Se mueve visiblemente de horizonte a horizonte en unos 6 minutos. Puedes encontrar los horarios de paso exactos para tu ubicación en la web de la NASA (Spot the Station).

Trenes Starlink: cuando SpaceX lanza un nuevo lote de satélites, viajan en formación durante los primeros días antes de dispersarse a sus órbitas operacionales. Estos "trenes" son espectaculares: una cadena de hasta 60 puntos de luz moviéndose en fila, visibles durante varios minutos. Generan confusión entre quienes los ven por primera vez, pensando en ovnis o fenómenos desconocidos.

Para saber cuándo y dónde mirar, apps como Heavens-Above, ISS Detector o Stellarium muestran los pasos en tiempo real para cualquier ubicación. Si te interesa ver la ISS desde la Tierra antes de visitarla, también puedes explorar qué planetas se ven desde la ISS.

Si quieres seguir explorando, vuelve al glosario completo o sumérgete en las curiosidades del espacio.